El Dr. Héctor D. Pérez Lamela escribe para la UCA un muy interesante artículo sobre las consideraciones para evaluar el "Riesgo Crediticio" para empresas industriales, comerciales y agropecuarias.
Dr. Héctor Pérez Lamela Consideraciones generales para la evaluación del riesgo asumido. Para la obtención del índice de liquidez, se deberá depurar y considerar como “no corriente” entre el 60-70 % de la hacienda incluida en el rubro bienes de cambio - siempre que sea una explotación ganadera o mixta . Ello se basa en un principio de prudencia, considerando que el titular de la explotación no va a vender en el transcurso del ejercicio todo su activo ganadero, ya que quedaría en una situación de liquidación para esa actividad. Las deudas en el sistema financiero para explotaciones agrícolas, no deberían ser superiores, en su punto máximo, al 50% del total de ingresos anuales. Esta presunción está basada en el hecho que el productor necesita fondos al inicio de la siembra, luego a los seis meses cosecha y liquida la deuda para, más tarde, repetir el proceso. Para el caso de explotaciones ganaderas el monto de deuda financiera debería corresponder a una relación máxima de uno a uno con la cantidad de producción anual de ganado terminado para la venta, dado que la necesidad financiera surgiría de la eventual reposición de los stocks vendidos. Esta presunción se basa en el caso más conservador en el que el productor no reinvierte ninguna delas sumas que obtiene por la venta dela hacienda en nuevas cabezas, pues de lo contrario debería ser bastante menor. Cuando los clientes se dediquen a una explotación mixta y sus ingresos se distribuyan por mitades, la proporción máxima de deudas sobre ingresos no debería superar el 75% de los mismos. CREDITOS A LARGO PLAZO Llamaremos “préstamos a término” a todos aquellos préstamos otorgados con vencimiento a más de un año de plazo, y/o también todos los acuerdos de crédito que habilitan a que, operaciones con vencimientos más cortos puedan, en su momento, ser renovadas a más de un año. Parámetros de clasificación. Por su tipo: - Directos. - Revolventes (revolving). - Revolventes convertibles en directos. - Imperecederos. Por su propósito: - Financiar compras de activos fijos. - Financiar incrementos de capital de trabajo. - Financiar la compra de otras empresas. - Financiar empresas o proyectos nuevos. - Liquidar empresas. - Refinanciar compromisos ya existentes. - Financiar retiros de capital y/o accionistas. Clasificación por su tipo Directos: Es el más común y simple de todos. El desembolso y el repago se efectúan siguiendo un cronograma fijo previamente establecido. Generalmente se usan para financiar compras de activos fijos o para consolidar necesidades permanentes de capital de trabajo. Revolventes
(revolving) Esta cantidad puede ser usada por el prestatario a su total discreción. Generalmente se los usa para financiar necesidades de capital de trabajo, siendo los plazos más comunes entre uno y tres años. El acuerdo o contrato asegura que los fondos estarán durante el período convenido siempre disponibles (hay que diferenciarlos de la línea comunmente llamada “ calificación” o “línea de crédito a corto plazo” donde el banco no asegura liquidez, y el ofrecimiento puede ser declinado en cualquier momento). Por el citado compromiso, el prestatario paga una “prima” o “comisión” por el momento sin utilizar, y una tasa de interés por el momento utilizado. Algunas
veces también se suele cobrar una comisión por el total
de la línea por cada año de duración de la misma.
La operación típica es que por ejemplo se acuerde un préstamo por unos tres años y luego, ya sea el monto utilizado o toda la cantidad comprometida se convierten en un préstamo directo a otros tantos años. ç Es muy utilizado por las empresas para financiar la construcción de edificios o instalaciones. Imperecederos
Este tipo de préstamo es utilizado por empresas de transporte y de leasing siendo que el plazo está determinado por la vida útil (o depreciable) del equipo cuya compra se financia. Clasificación por su propósito Compra de activos fijos. Este es quizás el préstamo más fácil de justificar por los oficilaes de crédito. Esto se debe a que los beneficios económicos de un programa de expansión de activos fijos son fácilmente demostrables o comprobables. La misma performance pasada de la empresa puede ser una herramienta útil para este análisis. Incrementos
de capital de trabajo Este préstamo suele ser tomado por empresas que han crecido muy rápido y que su capital no ha podido crecer en la misma medida que su necesidad de capital de trabajo. Compra
de otras empresas La mayoría de estas transacciones se justifica con el argumento de que la entidad resultante de la fusión puede operar más eficiente y rentable que los dos entes pre-fusión de manera separada. Obviamente esta suposición no puede ser probada mediante el análisis de la experincia histórica, razón por la cual este tipo de préstamos tiene una gran probabilidad de error. Las compras de empresas suelen ser acompañadas de grandes cambios en las gerencias. En algunos casos, la gerencia del ente adquirente no está preparada para las exigencias de la actividad de la empresa adquirida. En otros casos, la estructura económica de la empresa adquirida es más débil de lo que se pensaba. Es difícil que estos problemas puedan ser detectados con anticipación y cuando salen a ala luz es posible que la situación ya sea grave. Por todas estas razones, cuando se otorga este tipo de financiaciones, hay que estructurar un “acuerdo de crédito”, de manera que los riegos y problemas puedan ser detectados con suficiente anticipación. |
© by Esteban y Ribas 2001/2005 |
![]() |