El Deutsche Bank debió indemnizar a dos bonistas
La Justicia italiana determinó que en la sucursal que el Deutsche Bank posee en Venecia no se le brindó la información suficiente sobre los bonos públicos argentinos a una pareja que en 1998 compró títulos por 198.000 dólares, por lo que obligó a la entidad a devolver la totalidad del monto invertido.
En la sentencia, se rechaza el argumento del banco, que sostiene que los inversores conocían el mundo financiero y eran conscientes del riesgo que corrían con la compra de los bonos, hoy en default.
La justicia consideró, en cambio, que el Deutsche debería haberles informado a los ahorristas sobre la posibilidad de que Argentina tarde o temprano cayera en cesación de pagos debido a lo abultado de su deuda pública.
El fallo judicial obliga al banco a que pague toda la inversión efectuada por los demandantes y se apoya en la normativa italiana sobre las obligaciones informativas de los intermediarios financieros.
En la sexta sentencia judicial de este tipo en Italia.
En los últimos meses distintos jueces italianos dictaron sentencias similares a esta última de Venecia: dos en la ciudad de Mantua, en contra del banco Monte dei Paschi de Siena, y Unicredit; dos en Bari, al Sur, en contra de la Banca San Paolo, y una más en la ciudad de las góndolas, en noviembre último, siempre en contra de la Deutsche Bank.
El abogado Sergio Camerino logró demostrar no sólo que el banco alemán había omitido información sobre el "elevadísimo riesgo" que corría la pareja, sino que, además, no había entregado por escrito el contrato.
La mayoría de los fallos que hubo hasta ahora en Italia en contra de los institutos de crédito fue por el mismo motivo, es decir, por "omisión de vigilancia, diligencia y transparencia".
Sólo en un caso (el de Venecia de noviembre) el juez dictaminó contra el banco y en favor de los pequeños inversores que iniciaron la causa por el "conflicto de intereses" que tenía, al ser al mismo tiempo poseedor de títulos e intermediador.
El fallo avala la posición del gobierno de Néstor Kirchner, que reclama a esas entidades y a las de otros países una compensación a los acreedores que sufrirán una fuerte quita con el canje de bonos.