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Buenos Aires - Argentina

El canje de la deuda se cerrará en diciembre

El canje de deuda soberana más grande y complejo de la historia se lanzará a principios de noviembre, y simultáneamente, en EE.UU., Alemania, Luxemburgo y Japón, y se cerrará poco antes de las fiestas de fin de año.

En los próximos días, Economía presentará a la Securities and Exchange Commision (SEC, organismo regulador de EE.UU.) la actualización, titulada "Recent Developments", al formulario 18K, con la evolución de la economía en 2004 (la presentación original abarcaba hasta el 31 de diciembre 2003) y la explicación del cambio de timón en el Banco Central.

"No habrá mejora a la oferta; está absolutamente descartado", juran las fuentes oficiales, en perfecta sintonía con las palabras de Kirchner ayer en Nueva York.

Cuando la SEC ponga su aprobación general a esos papeles, algo que sucedería en una semana, el Gobierno presentará simultáneamente a la SEC y sus equivalentes de Alemania, Japón y Luxemburgo el prospecto con las condiciones legales de los bonos que se ofrecerán.

La aprobación de este último prospecto llevaría unos 30 días en todas las jurisdicciones. Logrados esos sellos, la oferta será lanzada simultáneamente en todos esos mercados.

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, abriría en Nueva York una etapa, en la que en seis semanas se realizarán 152 Asambleas de Bonistas en tres continentes para medir la aceptación a la oferta oficial, en función de los bonistas que se presenten a votar, no del total de tenedores.

Pero el umbral de "mayoría" depende de las diferentes jurisdicciones.
Quienes digan "No" al convite oficial, no tendrán nueva oportunidad. La principal resistencia al canje es de los inversores minoristas. Fueron quienes compraron los títulos a precios más caros, y son hoy quienes tienen mayores dificultades en recurrir a la vía legal, larga, costosa y de efectividad incierta.

En Economía admiten que el nivel de aceptación es una incógnita, pero deslizan que la clave es arrimar al 60%. "Llegado allí (en especial, si se logra en pocas semanas), se avanza rápidamente al 80%", estiman.

Esas cifras no son caprichosas. Para conseguir el 60% se parte del sí de las AFJPs (que tienen 17% de la deuda y con las que hubo una maratón de reuniones) y grandes inversores, que la compraron a bajo precio.

El 80% es la cifra que allanaría la vuelta al acuerdo con el FMI, para comenzar 2005 con el proceso de reinserción financiera definitivamente encauzado.

En el prospecto que se presentará a los reguladores, habrá un covenant sobre el mecanismo de recompra de bonos, para acicatear el sí.

El dinero se distribuirá entre quienes entren al canje, tanto de modo directo (mediante el pago proporcional correspondiente) como indirecto (por recompra de bonos, lo que permitirá mejorar su cotización). El Gobierno se obligará a usar todo el saldo de la oferta en esas operaciones, y las recompras serán exclusivamente de los bonos lanzados en el canje (no, por caso, de Boden u otros títulos pos-default).

Cita en Washington

A fines de la semana próxima el equipo económico viajará a Washington, para la Asamblea Anual del FMI, con el proceso concluido. "Completar el trámite te libera de algunas vedas legales para comentar la oferta. También es importante por una cuestión de imagen: conversar sobre la base de una presentación ya completa, no sobre supuestos", dicen en Economía. Concluir el trámite tiene la ventaja adicional de disuadir el intento de los acreedores a través de los ministros del G-7, para presionar por más.

Lavagna mostrará que la Argentina hizo los deberes, sigue achicando la deuda con los multilaterales y mandó al Congreso un presupuesto a un tris de lo que pide el FMI. Este exige un superávit de 4% y el consolidado Nación-Provincias del Gobierno es 3,89%. El Fondo no hace disquisiciones sobre el superávit "apropiable" (que el Gobierno no quiere estirar más allá del 3%) sino del esfuerzo fiscal general y la aceptabilidad al canje oficial.

¿Por qué entonces tanta hostilidad pública? "Kirchner habla para adentro, y Rato para la tribuna del G-7", respondió un encumbrado funcionario. El arreglo quedó sellado en la visita de Rato a Kirchner el 31 de agosto pasado. Así, la clave para reactivar el acuerdo con el Fondo pasa por el nivel de aceptación al canje de deuda. El sí del FMI, además, vendría junto con el reintegro de los u$s 1.450 millones "no prorrogables" que la Argentina está y seguirá pagando hasta fin de año, mientras el acuerdo siga congelado.

Fuente: Cronista. Buenos Aires

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