VUELVE
LA RENTABILIDAD A
LAS CARNES Y LANAS OVINAS
30.000
Tn. para vender a la Unión Europea
El
sector ovino muestra recuperación tras una década de crisis.
Los precios en los mercados internacionales evidencian una tendencia
favorable tanto para las lanas como para las carnes y los productores
avizoran un alto potencial de crecimiento.
El
Gobierno intenta impulsar el desarrollo y la optimización de
la cría ovejera.
El
subsecretario de Economía Agropecuaria, Javier de Urquiza, cree
que la producción ovina debe convertirse en un tema nacional,
ya que forma parte de las líneas de trabajo que están
siendo trazadas desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación (Sagpya).
En
tanto, el titular de la Sagpya, Miguel Campos, dijo que debemos
recuperar el stock ovino y con ello ampliar la actividad y la capacidad
exportadora, con un producto competitivo, aprovechando la coyuntura
de precios internacionales que hoy nos favorecen.
En
relación con los valores de las lanas los estudios realizados
desde el sector privado y las mismas asociaciones de productores indican
que el valor de la fibra se incrementó debido a la caída
de los stocks laneros australianos, debido a la sequía diezmó
el ganado en ese país, de 600.000 a 500.000 animales.
Federico
Hellemeyer, gerente de la Federación Lanera Argentina, dijo que
el consumo local de lana es del sólo 5%. El resto se coloca en
el exterior. Hay muchas oportunidades comerciales, pero falta
materia prima. Las exportaciones suman 70.800 toneladas a base
sucia y otras 39.185 de base limpia; por un valor de u$s 170 millones.
Las
mayores importadores son Italia (20%); seguido por China (18%); Alemania
(12%); Uruguay y Francia (8%) cada uno; e India (6%). Hellemeyer considera
necesario el aumento de la población lanar y avanzar en el afinamiento
de las lanas. Al respecto, el Programa de Asistencia par el Mejoramiento
de la Calidad de la Lana (Prolana) promueve la adopción masiva
de aquellas prácticas tecnológicas que aseguran una mejor
presentación de la lana (esquila suelta, acondicionamiento, enfardado)
para lograr revalorizar la calidad del producto y por lo tanto, su competitividad
en el mercado internacional. Esto está siendo aplicado en todas
las provincias patagónicas y en Buenos Aires, que en conjunto
concentran el 75% de la producción lanera del país.
Mientras,
los operadores de la cadena comercial de carne ovina señalan
que la última década fue dificultosa y que las reservas
del país cayeron abruptamente y sostienen que el crecimiento
que se observa es incipiente pero sostenido. Las estadísticas
oficiales muestran que de 22,4 millones de cabezas en 1988 el stock
cayó a 12,5 millones el año pasado.
Para
Guillermo González, gerente de la Unión de la Industria
Cárnica (Unica), la población ovina es ahora de entre
15 y 17 millones de animales. El deterioro de la producción en
los últimos años se produjo por varios factores, entre
ellos la imposibilidad de competir en los mercados internacionales,
lo que gatilló el abandono de tierras. Además, González
señaló que los campos fértiles son utilizados para
la agricultura ha habido pocas inversiones, debido a la falta de políticas
de crecimiento para el sector. Durante 2002 las exportaciones de carne
fresca y procesada sumaron 1.653 toneladas, por u$s 2,8 millones; y
desde enero a abril de este año alcanzan a 3.280 toneladas, por
u$s 6,2 millones.
Los
productores presienten una buena oportunidad y recuerdan que el país
goza de una cuota de 30.000 toneladas anuales para exportar cortes ovinos
a la Unión Europea (UE), de los cuales sólo se están
vendiendo unas 2.000 toneladas por año.
Es
prioritario otorgarle a la ley 25.422 la trascendencia que merece
dijo Urquiza sobre la legislación vigente de recuperación
de majadas. Dicha ley fue sancionada el 4 de abril de 2001 para promover
la recuperación de la ganadería ovina mediante políticas
de estado.
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