Discurso
completo de del Ministro de Economía
Lic.Roberto Lavagna 3/3/2005
Señor Presidente Kirchner, señor Vicepresidente, señores presidentes de las Cámaras, doctor Raúl Alfonsín, señores gobernadores, señores legisladores, invitados especiales, si ustedes me lo permiten quisiera abordar durante esta presentación dos temas: por un lado, todo lo que tiene que ver con los números, con las cifras provisorias de la reestructuración de la deuda, por el otro lado, algunas lecciones que deja este proceso en términos de cómo conducir la política económica que permita consolidar lo alcanzado y darle continuidad.
Con respecto al primero de los puntos, a los datos referidos a la deuda, están en el corazón mismo de uno de los problemas más graves que el país ha tenido en muchos años, en tres décadas la deuda pública argentina subió, redondeando números, de u$s 8.000 M a u$s 144.000 M, esta suba de deuda fue particularmente importante durante el período de la convertibilidad, obviamente como reflejo de los desequilibrios macroeconómicos que implicaba el modelo de la convertibilidad y siguió después de producido el derrumbe de la convertibilidad, apareció lo que podemos llamar el costo de ese derrumbe, que consistió en una emisión adicional de bonos para atender la reunificación monetaria, para atender la reestructuración de las deudas de provincias, para cubrir la apertura del Corralito financiero, del Corralón, la capitalización o recapitalización del sistema bancario, una salida de la crisis de un modelo como fue el de la convertibilidad tuvo un costo de subir de u$s 144.000 M a u$s 191.000 M la deuda, por cierto, ni un centavo de esa suba de deuda fue utilizada a los fines de cubrir gastos del Estado, porque como ustedes saben durante todo ese período hubo superavit fiscal a nivel de la Nación y a partir del 2003 también a nivel de la Provincia.
De manera tal que estrictamente eso fue el costo de la convertibilidad. Como consecuencia de una evolución de la deuda de esta naturaleza, donde la deuda crece muy rápidamente la economía en cambio lo hace con mucha lentitud, aparece una muy fuerte suba de la deuda con respecto al PBI del país, y sobre est punto quisiera detenerme apenas un minuto, porque ustedes habrán leído en muchas oportunidades que el nivel de deuda a fines de diciembre/2001 era del orden del 60% del Producto, bueno, esto no es así, esto es simplemente fruto de una ficción cambiaria, una vez que uno remueve la ficción cambiaria y toma un tipo de cambio normal para el país, el nivel de deuda respecto del PBI era de alrededor, redondeando números, de 113%.
Hoy, como consecuencia del proceso de reestructuración que acaba de cerrarse, la deuda ha bajado de los u$s 144.000 M en que estaba en 2001, de los u$s 190.000 M y algo que está a fines del 2004 como consecuencia del costo de la convertibilidad ha llegado ahora a niveles de u$s 125.000 M, y la relación entre la deuda y el Producto, que era de 113%, se ubica en 72%. Este es uno de los indicadores más importantes que uno puede tomar en términos de PBI, el peso de la deuda sobre la economía de un país, y como ustedes ven hay redondeando números un poco más de 30% de rebaja como consecuencia del proceso de reestructuración. Yendo estrictamente al proceso de canje, la aceptación alcanzó a 76,07% sobre los u$s 81.800 M, permítanme simplemente que redondee algunos números sobre los u$s 81.800 M de deuda legible se canjearon u$s 62.200, esto es un 76%.
Están siendo retirados del mercado u$s 62.000 M, se está emitiendo deuda en reemplazo de eso por u$s 35.000 M, de los cuales u$s 15.000 M son bonos Par, que no tienen ningún descuento, u$s 11.909 son bonos sí con descuento, éstos con descuento superior al 70%, y u$s 8.300 M de bonos cuasi-Par que son bonos en general para inversores institucionales en $ con legislación argentina y donde hay una quita muy reducida. El conjunto, como decía, ha permitido pasar de una cifra el orden de los u$s 62.000 M a una nueva emisión de u$s 35.000. Yo les decía que había una deuda legible, pero además de la deuda legible, como ustedes saben, estaban los intereses que estaban impagos, que cuando se hizo la oferta se excluyeron en el sentido de que no iban a ser reconocidos y habrían de formar parte de la quita.
De manera tal que en realidad hemos pasado de u$s 102.500 M a u$s 35.000 M que es la deuda nueva que hoy estamos emitiendo, y la diferencia entre esas dos cifras, que en definitiva es una manera de medir el ahorro, fruto de la reestructuración al día de hoy, que es superior a los u$s 67.000 M, en definitiva, y antes de seguir, nosotros dijimos en varias oportunidades, lo dijo el Presidente en muchas oportunidades, lo dijo el equipo negociador, lo dije yo mismo muchas veces, es hora de dejar lado a los lobbistas, a las presiones políticas, es hora de dejar hablar a los mercados en confiar en que los mercados van a tener suficiente racionalidad como para comprender que la efectiva capacidad de pago que tenía Argentina era l que se estaba ofreciendo y los mercados han hablado y han hablado con muchísima claridad, después voy a darles algunos datos adicionales por plaza y por moneda, pero los mercados han hablado con mucha claridad, aceptando de una manera muy clara la propuesta hecha por el Gobierno argentino.
Algunos datos adicionales por cierto cundo el 18/3 estén los datos definitivos, toda esa información como siempre va a ser colocada en las páginas web del Gobierno, del Ministerio de Economía en particular. En esta operación intervinieron diversas cajas o agentes de canje, uno de ellos, dos de ellos ubicados básicamente en Europa -Euroclear y Clearstream- (?) la Caja de Valores de Argentina, BPC básicamente en Estados Unidos y algunos otros en mercados menores.
Del total de deuda canjeada, que como decíamos es de u$s 62.200 M, un casi 39% fue canjeado por Euroclear, 38% fue canjeado por la Caja de Valores de Argentina, que debo decir mostró una altísima eficiencia en ese proceso, 20% fue canjeado por Clearstream los otros son valores menores, porque en realidad también tenían una cantidad de deuda elegible para canjear menor. Es importante de tener alguna indicación de qué ha ocurrido por monedas, cuántas de los bonos entraron al canje, divididos por monedas, el 84% de los bonos en dólares entraron al canje, el 62-63% de los bonos emitidos en euros entraron al canje, el 95% de los bonos emitidos en yenes, esto es en la plaza japonesa, 80% en otras plazas, que básicamente son la libra esterlina y el franco suizo y para una cantidad elegible realmente menor , que había en Argentina, en pesos, que eran 1.000 M, el 28% entró.
El promedio de todo eso hace 76.07%, que es el total de aceptación. Importa también algún dato por legislación, porque ustedes saben que Argentina había emitido deuda en muy distintas legislaciones, medidas por legislación, el 86% de los bonos que estaban con legislación argentina entraron al canje, éstos fueron precisamente los que procesó la Caja de Valores, el 81% de los que estaban con legislación Nueva York, el 67% de los que estaban en legislación Londres, 64% Frankfurt, 94% Tokio, y alrededor de 70% en otras plazas.
Esto indica con toda claridad que ese 76.07% está integrado por todas las legislaciones y por todas las monedas con grados diversos, pero todos en general muy elevados de aceptación. Algunos datos sobre la deuda reestructurada. Ustedes saben que emitimos tres tipos de bonos para la propuesta: los bonos Pares, ahí hubo demandas por u$s 20.000 M, nosotros habíamos fijado un límite de u$s 15.000 de manera tal que derraman o van directamente al Descuento un poco más de u$s 5.000 M, que pasan de bonos Par a Descuento, y en el caso del cuasi-Par había un límite de u$s 8.300 M, hubo ofertas por u$s 10.400, es decir, los dos tipos de bonos fueron sobresuscriptos, y también en este caso hay un derrame de alrededor de u$s 2.100 M sobre los bonos de Descuento.
Vale la pena que les señale que en el caso del Par, los u$s 5.300 M que derraman sobre los bonos del Descuento, se convierten en u$s 1.729, porque los bonos con descuento tienen -valga la redundancia- una quita mayor, y en el caso del cuasi-Par los u$s 2.156 M excedentes se transforman en u$s 1.000 M de bonos Descuento. Cuál es la situación en términos de valor presente y de valor residual de la deuda? De este lado ustedes tienen el valor de la deuda antes del canje que es esa cifra de u$s 102.000 M, compuesta de los u$s 81.000 M de capital más los intereses que estaban impagos, eso se transforma hoy en u$s 35.000 M, pero también está el cálculo en términos del total de la deuda en valor presente, esto es, ustedes saben muy bien que la deuda no tiene toda el mismo valor, según que venza el año que viene, dentro de cinco años, o dentro de 45 años, como es el caso de alguno de los bonos que estamos emitiendo. Antes del canje, el valor presente de la deuda era de u$s 162.000 M, el valor presente ahora pasa a ser de u$s 98.000 M. Un dato de extrema importancia, según lo apreciamos, es el que se refiere a cómo cambió la composición del total de la deuda argentina por monedas. Nosotros teníamos a diciembre/2001, antes del cambio de régimen monetario, 3% de la deuda emitida en pesos, ahora pasamos a tener el 37% de la deuda emitida en pesos, esto es se pesifica voluntariamente una parte muy sustancial de la deuda del país.
A su vez había antes 66% de la deuda emitida en dólares, ahora queda 37% de la deuda emitida en dólares, esto es se ha desdolarizado una parte importante de la deuda. Después hay cambios menores en las otras monedas, el euro baja un punto, de 15 a 14, el de yenes baja de 3 a 2, y el resto de las monedas, que como dije antes son el franco suizo y la libra esterlina, se reduce a 13 a 10, pero básicamente hay una fuerte pesificación de toda la deuda, y una fuerte desdolarización consiguiente. Algunos datos sobre qué implica esta deuda que ha sido reestructurada, más la deuda que ya estaba en condiciones en términos de esfuerzo anual de pago de intereses: a diciembre/2001, la deuda requería u$s 10.000 M anuales de intereses, ahora reclama u$s 3.200 M.
Como ustedes
comprenden, esto libera una parte sustancial de recursos presupuestarios
para atender otros objetivos, básicamente los que tienen, o los que
están relacionados a la situación social y a los programas
de inversión en infraestructura. También se puede comparar
esto con algunas otras variables, en el slide que sigue, los servicios de
intereses sobre exportaciones eran el 38% a diciembre/2001, pasan a ser
el 9%, porque ha bajado la deuda y porque han subido las exportaciones.
El stock de la deuda sobre exportaciones era de 544%, es decir, más
de cinco veces las exportaciones anuales, pasa a ser ahora de 364%, el stock
de la deuda denominada en moneda extranjera, es decir la que no está
en pesos, era de 527%, ahora pasa a ser 204%. Los intereses equivalían
al 70% de la reservas que tenía el país, ahora equivalen al
15%, equivalían al 22% de los recursos tributarios, ahora equivalen
al 10% de los recursos tributarios, y eran en términos de PBI los
intereses 8%, hoy se ubican en el 2%. Creo que éste es un pantallazo
muy rápido, y como dije antes, el detalle completo va a ser publicado
a partir del día 18/3, pero creo que los indicadores son muy muy
fuertes de por sí para demostrar el impacto en términos de
stock de deuda, en términos del peso sobre el Presupuesto de los
intereses anuales, o incluso en comparación con otros datos, como
son las reservas o como son las exportaciones. Permítanme usar unos
minutos más con relación al futuro, como dije, para tocar
un poco el punto de cuáles son las enseñanzas útiles
en términos de la conducción de la política económica
del país, y acá muy rápidamente querría señalar
cinco puntos: primero, que la política de no endeudamiento nuevo,
es decir, la no emisión de deuda neta, es fundamental para garantizar
los equilibrios macroeconómicos y para maximizar la capacidad que
tiene el país de manejar su política económica, esto
es para ganar márgenes políticos y grados de libertad en manejar
su política económica. Después de un fenomenal endeudamiento,
que mostrábamos al principio, a lo largo de 30 años, ahora
es absolutamente fundamental asegurar la tendencia contraria, lo que de
hecho ha venido ocurriendo, porque hemos disminuido, lo hemos dicho muchas
veces, la deuda neta con los organismos multilaterales de crédito,
hemos hecho pagos netos por u$s 10.000 M. La consigna es bajar la deuda
para usar en términos del Presidente Kirchner ¨hay que desendeudarse¨
hasta llegar a niveles de deuda que sea compatibles con las necesidades
del país y con las volatilidades que son propias de economías
emergentes, como es la nuestra. Va haber cantos de sirenas, va haber intentos
de atraernos de manera apresurada a los mercados de deuda, ya hay ofertas,
ya hay ofertas, pero ése es el negocio de muchos, pero ése
no es el negocio del país. Segundo punto, la política de reducción
de deuda y de acelerar esa recuperación que ya está en curso,
de la capacidad de decisión nacional, sólo es compatible con
cuentas públicas que sean superavitarias, tanto a nivel de la Nación
como a nivel de las provincias, hemos demostrado que eso es posible, hoy
tenemos récord en 50 años de excedente fiscal. Hay varios
factores que explican esto, pero hay uno que el Gobierno considera absolutamente
fundamental, y es que se ha independizado al Estado de los pedidos sectoriales,
de los grupos de interés y de lo que es aún peor, de los grupos
de presión. Hemos debilitado la forma tradicional de relacionarse
con el Estado, durante muchas décadas la forma de relacionarse con
el Estado era ver en el Estado un agente al cual uno concurre para pedir,
por supuesto como es obvio nunca para dar. Lo que el Estado recauda es de
toda la sociedad, es de la sociedad en su conjunto, hay que administrarlo
en función de los más necesitados y de aquellas áreas
de gasto y de inversión que tienen que ver con asegurar un crecimiento
sustentable, permanente, y con aquellas áreas que llevan o donde
haya compatibilidad con los programas de mediano y largo plazo del país.
Tercer punto es que durante esta compleja negociación hemos interactuado
con centenares, incluso podría decir miles, de financistas, de calificadores
de riesgo, de colocadores de deuda, de expertos de organismos internacionales,
y la primera constatación que para ser muy honestos tenemos que hacer
es que por intereses económicos, por incomprensión de los
cambios habidos en el marco internacional, por pereza intelectual o por
planteos ideológicos la mayoría, no todos, pero la mayoría
no hizo aportes positivos durante todo este proceso. Para llegar al final
fue necesario formular lo que uno puede llamar pensamiento propio y ser
capaces de introducir innovaciones, fórmulas distintas a las que
se habían utilizado en otras circunstancias, no se trataba simplemente
de defender el interés del país, sino de saber cómo
hacerlo con seriedad, con responsabilidad y con aportes técnicos
sólidos. Si hubiéramos seguido los caminos trillados no hubiéramos
llegado a nada parecido a esto que estamos describiendo, habríamos
hecho una reestructuración muy rápida que también muy
rápidamente hubiera colapsado, como colapsaron todas las reestructuraciones
que se hicieron en los últimos años, de manera tal que el
pensamiento propio, esa capacidad de innovar con seriedad, con transparencia,
fue absolutamente fundamental en el proceso, y creo que se aplicable para
muchas otras cuestiones que el país tiene por delante como desafío.
Cuarto lugar la inversión productiva, la inversión productiva
no es una función, no depende del riesgo-país o de la nota
que nos acuerden agencias de calificación internacional, la inversión
depende de la demanda, depende de la competitividad, depende de la productividad
de la economía, depende del programa macroeconómico, depende
de la fortaleza política del Gobierno, y depende de la capacidad
para restablecer un sistema de reglas claras y aplicables. Y termino con
el quinto punto y es que ningún artilugio financiero reemplaza al
crecimiento económico en términos de generar capacidad de
pago, ésta es una verdad casi de perogrullo, que cualquiera puede
entender, y sin embargo ésta no era la concepción, y no lo
es todavía, de los mercados financieros internacionales, esta concepción
de si sólo si crezco puedo pagar, en realidad, había sido
reemplazada por la lógica de que un programa es sustentable en tanto
tenga financiamiento, voluntario y a veces no tan voluntario, eh, a veces
a los empujones, financiamiento forzado, esa lógica fue la que permitió
que la economía argentina, el modelo que se siguió en los
años ´90, que estaba en retroceso, que implicaba exclusión
social, que tenía como condición un fenomenal índice
de incremento del endeudamiento continuara siendo mantenida artificialmente.
Esa lógica termina siempre en una crisis, y cuanto más tardar
en manifestarse, como fue el caso argentino, más fuertes son los
impactos negativos. Nuestra lógica fue siempre la de que sin crecimiento
con inclusión social no hay capacidad de pago durable en el tiempo,
este principio empieza a ser discutido y aceptado a nivel internacional
y quizás sea el mayor aporte que Argentina pueda hacer a la estabilidad
y al desarrollo de los mercados financieros internacionales. Creo que si
se sabe interpretar esto y valorar como se debe, habremos ganado todos algo
en esta dura experiencia, muchas gracias.